Skip to content

Capítulo 9

El jefe está sonriendo. Eso le tiene que doler.

Acabo de dejar  a  Ana en su trabajo. No tengo nada que envidiarle al corredor de autos Clint Bowyer, ya que corté el tráfico rápidamente en la mañana y llegue en punto a las puertas de SIP.

Ana se veía un poco pálida. Bueno, ella siempre se ve pálida. Yo no creo que haya sido por mi forma de conducir, ella no es una chica que se sorprende tan fácil. Yo ni siquiera hice un giro veloz. Yo lo atribuyo al hecho de que no durmió mucho anoche.

He oído al jefe gritando en las primeras horas de la madrugada, pero pensé que Ana podría manejarlo. Ella ha estado manejando mucho últimamente, espero que no se rompa. Pero ella es mucho más fuerte de lo que parece. Como Gail. Mi Gail.

¡Por Dios, no puedo creer que ella finalmente me dijo que sí! ¡Wow! casado. Una vez más. Para siempre, esta vez. No puedo esperar para contarle a Sophie. Mierda, supongo que tendré que decirle a la ex-bruja. Quiero decir, ella sigue siendo una bruja, pero es mi ex-b… Lo que sea.

Pero mi buen humor se desvanece cuando me acuerdo que tengo que entregar mi renuncia esta mañana, a pesar de que Gail ha estado tratando de convencerme de lo contrario, yo sé que es lo correcto que debo hacer. Es la única cosa que debo hacer. Nunca pensé que lo diría, pero me voy a perder de trabajar aquí.

Estoy momentáneamente distraído por la idea de que es extraño que no llevé a Grey a trabajar en un día de semana, me hace sentir como si estuviera dejando de ir a la escuela. Al menos está tranquilo y satisfecho, el jefe está holgazaneando en la casa en pantalones vaqueros viejos. Extraño. Pero él está en su oficina, así que tomo una respiración profunda y llamo a la puerta.

Él mira hacia arriba. _ ¿Taylor?

_ Señor: lo de ayer… la señora Williams…

_ ¿Sí?

Doy un paso dentro.

_ Ella nunca debió haber entrado en el apartamento de la señorita Steele. No debería haber sucedido. Y ella entró aquí, también. Pido disculpas sin reservas y…  aquí va: _ Me gustaría ofrecer mi renuncia. Inmediatamente.  Puede que me sienta como un gatito, pero todavía puedo decir grandes palabras.

Él me mira fijamente, luego se frota la cara con cansancio.

_ Toma asiento, Taylor, dice, agitando la mano en la silla libre.

_ Prefiero estar de pie, señor.

Frunce el ceño. _ Está bien. No voy a aceptar tu renuncia. Hace una pausa. ¿Hay algo más?

Mi mandíbula se cuelga abierta y creo que el jefe probablemente puede ver  mis amígdalas.

_ ¿Señor? Yo gimo, pero de una manera varonil.

_ No acepto tu renuncia. Leila, la señorita Williams, ella fue muy inteligente, manipuladora y yo fui el que la deje entrar en mi vida y en  la vida de la señorita Steele. Yo no te culpo por lo sucedido. Eso fue… se encoge de hombros, inevitable.

_ Pero… que la seguridad se vea comprometida. Cuando vi el arma…

Una mirada de terror tiembla reprimida por su cara.

_ Voy a salir para EMPRESAS GREY en 30 minutos, me interrumpe. Y voltea su mirada hacia la pantalla de su ordenador.

_ Sí, señor. Me voy jodido hacia afuera.

Me alejo aturdido y un poco confundido.

Gail me está esperando.

_ ¿Y bien?

_ Él no aceptó mi renuncia… murmuro, rascándome la nuca con el pulgar.

Gail sonríe. _ Por supuesto que no lo haría.

_ Pero…

_ Él te valora, Jason. Al igual que yo. Bueno, no exactamente como yo lo hago, dice sonriendo. ¡Por lo menos espero que no!

_ Pero…

_ Así que, digas lo que digas, te vas a quedar.

_ ¿Alguien va a dejarme terminar una oraci…?

_ No. Y Ana no quiere que te vayas tampoco, futuro esposo.

Ella me besa, efectivamente poniendo fin a mis argumentos, aunque de todos modos los pensamientos siguen torturándome.

Pienso en sus palabras durante todo el día. ¿Por qué Grey quiere que me quede después de haberlo jodido? Me pregunto brevemente si es porque yo sé mucho sobre él, todos sus sucios pequeños secretos, todas sus sucias mujercitas. Pero eso no es todo, yo lo sé. Grey me entregaría mis bolas en un plato antes de que eso suceda, pero lo que me preocupa más es que Gail le ayudaría. No, la única respuesta que se me ocurre es que  Grey se culpa a sí mismo más de lo que me culpa a mí. Lo dijo en su oficina: él fue quien dejó a Leila entrar en su vida. Pero debería haberla mantenido fuera.

Niego con la cabeza lo suficiente para reorganizar mis células cerebrales: ¡demonios!, si no detengo esta autoflagelación enseguida, soy yo el que va a gritar en pesadillas toda la noche.

Y empiezo a respirar mejor.

Llamo a Welch para una actualización: Grey está trabajando en tener el dominio absoluto,  tiene la intención de vigilar el conjunto de apartamentos donde vive Ana. Bueno la señorita Kavanagh. Entonces va a estar protegida con un sistema de seguridad de Estado de Alerta.  No me sorprendería si el jefe añade presentación de ADN en la impresión de la huella, Ah.. O probablemente sólo un escaneo de la retina. ¡Huch!, los etruscos solían usar los intestinos de los animales para predecir el futuro. Algo así como jugar al mercado de valores. Creo que podría ir Grey a por eso. Y puedo garantizar que va a ser el único conjunto de apartamentos en el distrito del mercado Pike, que costará la mitad del precio con un alto nivel de protección. Ana lo entenderá en aproximadamente 20 segundos.  Me pregunto cuánto tiempo después le llevará joder al jefe de uno nuevo. Le doy 10 segundos, a menos que él la seduzca a ella primero.

Welch también me informa de que la mujer Williams la han trasladado a una instalación de seguridad psiquiátrica en las afueras de la ciudad. Ella va a estar bajo vigilancia, por supuesto. Ahora ella está fuera del camino, puedo sentir un micro de simpatía por ella. Se veía tan jodida.

Y sé lo fácil que es para que esa fina capa de uno mismo pueda ser fracturada. He visto que esto puede suceder. Ninguno de nosotros sabe hasta dónde puede empujar sus límites, ¿cuánto se puede tomar de alguien, antes de que rompamos  el escudo elástico que protege el corazón de esa persona? ¿Yo lo sé? ¿Grey lo sabe? ¿Quién puede  saberlo?

Le dije a Ana que Grey era un buen hombre. ¿Por qué sigo pensando eso después de todo lo que he visto y oído? Fácil. Psicología 101: porque he visto la cara del mal  y Grey no la tiene. No, él no es el mal.

El resto del día transcurre tranquilamente, por lo cual estoy eternamente agradecido. Trabajo para el Master  de la Miseria y se está agotando.

Gail me manda un mensaje de texto y su mensaje me hace sonreír. Es eso, o mi cara acaba de tener un calambre. Hablamos ayer por la noche y en vista de la declaración del jefe hacia Ana, estamos manteniendo nuestra noticia entre nosotros. No quiero a más nadie metido en mis negocios. Por supuesto que al final tendré que decirle a Grey, tal vez dentro de unos días, cuando las cosas estén más tranquilas y cuando Gail y yo podamos tener una tarde libre para casarnos.

No necesito nada grande: he estado allí y he hecho eso. La exbruja estaba vestida de encaje blanco, lo suficiente como para hacer unas cortinas para una aldea en retiro y sus parientes se emborracharon en un estupor ciego. Los discursos después de la cena se convirtieron en una lucha general: familiares de la ex-bruja 0, Marines 3.

Y entonces me pregunto si Gail quiere una gran boda. Yo no lo creo, pero las mujeres y las bodas son una alquimia extraña y misteriosa. Maldita sea: Voy a tener que ser amable con la hermana de Gail.

Barney tropieza en mi oficina, literalmente cae de culo y se encuentra allí, parpadeando en mi oficina, interrumpiendo mis reflexiones sobre si realmente hay una palabra que describa el homicidio de su cuñada.

_ Huh, que pareces un poco tieso. Cool.

_ ¿Te quedaste durmiendo en el trabajo de nuevo, Barney?

Se sienta y parpadea como si estuviera sorprendido de verme sentado en mi escritorio en mi oficina en un día de trabajo.

_ Hey, señor  T. bonito traje.

_ Algo que querías decirme, Barney?

_ Oh, por supuesto. El sistema de supresión de argón ha sido instalado. Estaremos coordinando una prueba aislada durante el fin de semana. El Sr. Welch ha investigado al personal técnico y no ha habido ninguna alerta: Voy a necesitar un acceso limitado para el personal, el argón es un 38% más denso que el aire. No quiero que ningún personal no autorizado pudiera asfixiarse accidentalmente porque sería un lío.

_ Voy a hablar con él, Barney.

_ Gracias, Sr. T.

_ A la orden.

Parpadea una vez más, sonríe y me da un saludo Vulcano.

Creo que hizo su día.

Andrea me llama para decirme que Grey se marcha a las seis.

Dado que Ana llegó a su vida, ambos hemos estado saliendo de la oficina mucho antes. Podría acostumbrarme a eso.

Hay poco tráfico y llegamos al SIP en un par de minutos antes de las 18:15. La luz es suave y brillante todavía, y la terraza se llena con la reunión de amigos y gente parada para tomar un café o una cerveza en su camino a casa. Es la temporada al aire libre para sentarse un rato en Seattle, para disfrutar al máximo de la ciudad. Bueno, maldita sea, lo admito, estoy tan jodidamente feliz, creo que acabo de oír cantar a los pájaros. ¿Qué demonios está pasándome?

El jefe está sonriendo tanto que podría hacer una audición para un anuncio de pasta de dientes. Vete a la mierda, necesito gafas de sol.

La puerta del edificio se abre y veo a Ana. Sus ojos están muy abiertos, las pupilas dilatadas  y luego se derrumba.

La adrenalina llega a través de mí, estimulando mi cuerpo hasta acelerarme. Estoy fuera del coche tan rápido, que le dejo mi aliento detrás. Grey sale casi en patines y se pone de rodillas tomando a Ana. Estoy justo a su lado y se hunde hasta las rodillas igual que ella.

_ ¡Ana! ¡Ana! ¿Qué te pasa?

Ella no responde, con el rostro congelado por el miedo.

_ ¿Qué ha pasado? ¿Qué demonios le ha pasado? ¡Ana!

Grey le sacude suavemente, al borde de la desesperación con su toque.

_ Ana, ¿qué pasa? ¿Estás enferma?

Los dos escaneamos su cuerpo para detectar cualquier signo de lesión. No puedo ver nada de sangre eso es bueno.

_ Jack, susurra con voz temblorosa.

¡Ese hijo de puta!

Una furia helada surge a través de mí y lucho para mantenerla bajo control. Miro a Grey y nos intercambiamos una mirada mezclada con una respuesta. Él asiente con la cabeza bruscamente, y los perros de la guerra se desatan.

¡Hyde está entonces fuera!

Abro la puerta principal y dejo entrar al perro de caza, pero no necesito cazar a la escoria bastarda, él está justo frente de mí.

Él está tocándose las bolas con una expresión de dolor pintada en su rostro, pero cuando él me ve cambia la forma de su rostro.

_ ¡Tú! Sabía que te había visto antes. ¡Estás con ella, con esa puta de mierda! ¡Ella me ha atacado! ¡Ella me dio una patada en las bolas! Voy a despedir su culo. ¡Se lo dices! ¡Ella es historia! ¡Hasta hoy trabaja! Se lo diré a todos que ella es una puta de mierda que me provocó y…

Llego a mi límite y el control se me va volando.

Coloco mi mano en el borde de su tráquea y aprieto hasta que el oxígeno deja de entrar en sus pulmones. Su cara se pone roja, de color púrpura, su aliento se tranca, tratando de balbucear a través de su boca.

Sólo un poco más de fuerza y ​​la tráquea se la habría aplastado. Tal vez tengo más control de lo que pensaba. Veo como lucha por respirar, sus labios se están volviendo azul, y se hunde hasta las rodillas. Mi mano humanitaria lo suelta y le doy una patada en las tripas, teniendo el placer de escuchar un zumbido a través de sus pulmones. Mira te estoy ayudando a respirar de nuevo. Bueno jadeando, pero te estoy ayudando.

Su cuerpo se enrolla en una bola apretada. Es un ángulo difícil, pero mientras él está abajo yo aprovecho de golpear su riñón izquierdo. Él grita en silencio. Lo golpeé de nuevo y el sonido se interrumpe.

Me agacho a su lado.

_ Usted está jodido, Hyde. Se acabó su tiempo. Grey es dueño de esta compañía, así que es dueño de tu culo. Lo siento.

Hyde parpadea hacia mí, las lágrimas escapan de sus ojos y los mocos gotean por la nariz.

_ Él te dio una oportunidad: él da oportunidades a las personas. A pesar de que sabía acerca de ti y tus otras ayudantes.

Tiene los ojos abiertos de horror, y luego pasa algo oscuro detrás de ellos y los cierra. Él mira hacia otro lado.

_ Grey te dio el beneficio de la duda, porque él es un buen hombre. Pero no eres nada, eres menos que nada. Incluso si tú sabías que no eras nada y que pudieras llegar a algo, pero no. Ahora, escucha con atención, sólo voy a decir esto una vez porque a diferencia de Grey, no doy una segunda oportunidad maldito: tú tocas a la  señorita Steele otra vez y te mato.

Le pateo las costillas para enfatizar mi punto, luego doy un paso atrás.

_ Ahora vete de una puta vez.

Desde mi visión periférica, veo a Grey estrellarse en el vestíbulo. Su rostro se retorció de rabia y sus ojos son de color oscuro, salvaje, ardiendo de furia. Sus puños se apretaron y me doy cuenta de que quiere arrojarse a Hyde. Sí, me gustaría ver eso. Excepto que yo no puedo. Es mi trabajo para mantenerlo a salvo y soy muy bueno en mi trabajo. Bueno, yo solía serlo. Y no puedo dejar que el jefe arriesgue todo lo que ha trabajado por culpa de este saco de mierda.

Me paro delante de Grey y subo mis manos en una advertencia.

_ No, señor, le digo, con calma. _ Me he ocupado de eso. Usted es el Presidente. Entregue  su culo en una bandeja de plata de mierda.

El aliento de Grey está estremecido por los jadeos y él mismo se mantiene rígidamente, pero puedo ver que la fuerza de mis palabras le llegan. Control: eso es lo que mejor hace.

Grey respira profundamente y veo la frialdad llenarlo.

_ Abuso. Inmoralidad. Depravación. Grey escupe. Para que sepas: una conducta que se considera contraria a las normas de la moral y las buenas costumbres. Eso se aplica para usted Hyde. Haz atacado a un miembro femenino del personal, la amenazaste con prescindir de sus servicios a cambio de… las palabras parecen pegarse de su garganta, favores sexuales, acoso sexual, la señorita Steele está considerando presentar cargos.

Los dos sabemos que no, pero eso no viene al caso.

_ Yo considero que eres un peligro para el personal femenino de esta empresa. Vas a salir de inmediato. No vas a volver. Se te pagará hasta hoy. No recibirás indemnización por despido. No recibirás pre aviso. No recibirás ninguna referencia y te juro que profesionalmente le haré saber a cualquier persona que te contrate sobre tu comportamiento de hoy.

Hyde está tan jodido.

Somos interrumpidos por el guardia de seguridad del edificio, lo siento. Volteo y me le quedo mirando. ¿Dónde diablos estabas hace diez minutos cuando la señorita Steele estaba siendo asaltada?

Él abre los ojos y su mano se mueve hacia la cadera. Jodidamente lento.

Tomo dos pasos hacia él. _ Soy el Guardaespaldas personal del Sr. Grey, le digo entre dientes, entregándole mi tarjeta de presentación. El Sr. Grey es el dueño de SIP, y este pedazo de mierda, señalo a Hyde, acaba de despedir su culo por asalto a un miembro femenino del personal.

El hombre se endereza.

_ Bueno.

Bueno, no esperaba esa respuesta.

_ ¿Perdón?

_ Bueno, señor… mira hacia abajo en mi tarjeta, Taylor, me alegro de que lo atrapara. Yo tenía mis sospechas, pero el muy cabrón era listo. Ninguno de los otras… se aclara la garganta y me mira de reojo, ninguna de las otras damas había dicho una palabra. No a mí. Quiero decir, yo sospechaba… y eran buenas chicas, pero nunca dijeron nada. Me alegro de que lo tengamos., entonces escupe en el suelo, que encanto. _ ¡Que se vaya a la basura! Dice.

Yo estudio el rostro del hombre en busca de algún signo de arrogancia o ganas de jalar bolas, pero no, lo que veo es una sensación personal de que se haga justicia. Puedo leer el nombre en su placa.

_ Gracias, Stanlawski. Entonces, por favor escolta a esta bolsa de mierda a su oficina para que pueda limpiar su escritorio. Asegúrese de que no toque nada más. No puede encender la computadora, él no puede imprimir archivos, él no puede tomar nada de la empresa que no le pertenezca, él no puede llevarse ningún pendrive ni discos de informática o cualquier bien de la compañía, él no puede ni ir al baño solo ¿entiendes? No toca nada de SIP, efectos personales solamente.

_ Sí, señor. Es un placer, señor.

Se lleva a Hyde lejos y dirijo mi atención a Grey.

_ Señor, tenemos que obtener copias de las grabaciones de CCTV. Usted no quiere que nadie más  vea…  mientras agredió a la señorita Steele.

El aprieta la mandíbula y sus ojos parpadean peligrosamente.

_ Hazlo.

_ Barney puede revisar todo, agrego, en voz baja.

_ ¡Mierda!

Él saca su celular y llama a Sullivan. Un cuarto de hora más tarde, hemos terminado.

Stanislawski acompaña a Hyde de vuelta al vestíbulo. Reviso la caja de sus efectos personales y vacío sus bolsillos, también. La búsqueda es deliberadamente humillante. Bueno.

Hyde permanece impasible, pero sus ojos parpadean constantemente entre Grey y yo él no habla de nuevo.

_ Ya hemos terminado, señor, le digo al jefe, en voz baja.

Se da la vuelta y se enfrenta a nosotros, mirando a Hyde como si quisiera marcarlo.

_ No vas a joder a más mujeres.

Y me pregunto si el jefe está hablando de Hyde o a sí mismo.

Stanislawski acompaña a Hyde fuera del edificio y salgo con Grey. Ana está en el asiento del copiloto del Audi, así que va a conducir él, por supuesto.

Veo a Hyde entrar en su taxi, como la escoria que es. Me gustaría poder haberle sacado la mierda y hacérsela comer. Me gustaría haberle empujado sus dientes hasta su cráneo. Me gustaría haberle roto todos los huesos de su cuerpo enfermo y repugnante.

Es bueno saber controlar la ira.

Suena el teléfono del coche. Barney está hablando. Ese chico podrá ser un tipo  extraño, pero  conoce  su puto trabajo.

_ Señor, ya está listo, pero necesito hablar con usted acerca de lo que he encontrado en el ordenador del señor Hyde, dice, nervioso.

¿Qué carajo? Los pelos de la nuca se me erizan. Echo un vistazo a Ana, ella se ve en blanco y ajeno. Pero ella no lo demuestra

_ ¿No quieres hablar conmigo? Susurra Ana a Grey.

_ No, murmura sombríamente.

En nombre de todos los santos,  ¡mi jefe es un idiota de mierda!

Su chica, el amor de su miserable vida, acaba de pasar por una experiencia traumática y en lugar de envolverla en la seguridad de sus brazos, se pone de mal humor, le pone mala cara, él frunce el ceño. Vaya, si yo no lo supiera, yo esperaría que fuera a su habitación y reorganizara su colección de Marvel Comics. ¡Niño mierda!

Pero ese no es el punto. Grey es un adolescente de 1.85 mts y 180 libras de peso, con grandes juguetes.

Sacudo la cabeza y me pregunto si hay luna llena esta noche.

~~~~

Leave a comment

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Note: HTML is allowed. Your email address will never be published.

Comments Feed

%d bloggers like this: