Skip to content

Capítulo 5

 

Estoy apoyado en el capó del coche de Elliot cuando Elena abre la puerta principal. La miro con mi rostro impasible mientras su expresión cambia de la furia a la cautela.

 

_ ¿Qué mierda está pasando? Sabes que no puedes venir aquí a menos que yo te lo diga. Parece que voy a tener que castigarte. ¡Otra vez!

 

Sus ojos se iluminan ante la perspectiva, pero ella frunce el ceño al ver como sonrío con frialdad hacia ella.

 

_ No. Las reglas han cambiado, Elena. No voy a ser tu sumiso para ti nunca más.

 

Toma una inhalación brusca, entonces acecha hacia mí, con los hombros hacia atrás, con la cabeza ligeramente hacia adelante como un ave de presa, con su postura de Dominante. Ella estrecha sus ojos y veo cómo va a arremeter su brazo para golpearme. Puedo bloquear el golpe y agarro su muñeca, obligándola a poner sus manos detrás de su espalda. Estoy contento de ver cómo ella está sorprendida y me encuentro tremendamente bien con el control que me da. Yo realmente estoy jodidamente bien con ello.

 

_ No, Elena. No me vas a volver a golpear con tu jodida mierda sobre mi otra vez. Ya he terminado con eso.

 

_ Pero… pero tú tienes necesidades, Christian, ella dice. Soy la única que sabe lo que realmente necesitas. Y tú me necesitas, ¿verdad Christian? Necesitas lo que te puedo dar. Conozco cada centímetro de tu cuerpo, yo sé cómo hacer que responda. Siempre.  Su expresión casi me da ganas de reír. ¿Se está ofreciendo?

 

_ Es verdad. Y has sido una gran maestra. … Pero ya no, Elena. He terminado con todo eso.

 

_ Has venido hasta aquí sólo para decirme que… ¿para hacer este gran anuncio?, ella se burla.

 

_ No, no en realidad.

 

_ Bueno, ¿entonces?

 

_ Tengo un proyecto que deseo iniciar, aquí en Seattle.

 

_ ¿Proyecto? ¿De qué estás hablando? ¿Qué hay de Harvard?

 

_ Lo he dejado.

_  ¡Qué! ¿Por qué?, ella frunce el ceño.

 

_ Ya he tenido suficiente. Quiero seguir con mi vida.

 

Me encojo de hombros. Ella no necesita conocer los detalles. Una lenta sonrisa se desliza por su rostro.

 

_ Bueno, no puedo decir que esto me sorprenda. Puede ser que me ha sorprendido que sea tan pronto, pensé que mientras estuvieras dentro de las bragas de mamá Grace tú ibas a conseguir tu graduación.

 

_ ¡No intentes joderme hablando así de ella!

 

Ahora estoy jodidamente furioso. Veo el disfrute en sus ojos azules fríos. Ella quiere que me vuelva loco,  quiere que pierda el control. Mis manos automáticamente se aprietan sobre la de ella y veo un temblor recorrer su cuerpo. No quiero asustarla… o tal vez sí. Vete a la mierda. Esto es confuso. La dejo ir y ella se está riendo jodidamente de mí.

 

_ ¡Oh, sí! Un “proyecto” aquí en Seattle, ella hace comillas en el aire. “Un master del universo de mierda” ¿no es cierto, Christian?

 

_ Todavía no, le respondo de manera uniforme. Pero por lo menos no voy a ser una jodida y aburrida ama de casa que termina seduciendo a un chico de 15 años para obtener su propio placer.

Ella está tan jodidamente loca, se ve como si estuviera a punto de tener un accidente cerebrovascular. Oh, sí. Lámeme el culo, baby.

 

_ Y creo que voy a encontrar una sumisa joven y agradable, para los fines de semana.

 

_ ¿Crees que puedes ser un Dominante, Christian?, susurra ella, la furia está grabada en cada palabra. No sabrías por dónde empezar. Pero yo te puedo ayudar con eso.

 

_ ¿De qué estás hablando?

 

_ Yo lo haré.

 

_ ¿Qué?

 

_ Seré tu sumisa.

 

Mi boca se abre con asombro. Da un paso hacia mí y descansa sus manos en mis brazos.

 

_ Quiero que me hagas daño, Christian. Quiero que me castigues… duro.

 

Mi boca está abierta y ella deja caer las manos lentamente, bajando sobre sus pechos, las partes superiores de los muslos, frotándose a sí misma. Y estoy tan jodidamente encendido que apenas puedo dejar de saltar sobre ella allí mismo delante de su casa. De repente, se separa unos pasos de mí.

 

_ Linc estará en casa pronto. Tienes que irte. Elige un lugar en la ciudad y voy a ir a verte y podremos comenzar tu nueva formación.

 

Ella me está despidiendo. Esto no es como yo me lo esperaba, esta conversación, por un momento, me hace sentir que estoy perdido.

 

_ Por cierto, dice ella, distraída por un pensamiento repentino. ¿Cómo vas a financiar ese proyecto exactamente? ¿Tienes capital para hacerlo?

 

No es realmente de su incumbencia, pero estoy tan acostumbrado a contarle  todo a Elena que no puedo mantenerme callado.

 

_ Tengo un poco de dinero ahorrado… así que voy a empezar con eso. Ella estrecha sus ojos y se queda mirándome pensativa.

 

_ ¿Qué pasaría si tuvieras un montón de dinero?

 

_ Esa es mi intención. Ella se ríe de forma natural.

_ Estoy segura de que sí, pero ¿qué pasaría si tu tuvieras un capital de, por ejemplo, 100.000 dólares para tu comienzo?

 

Yo la miro boquiabierto.

 

_ ¿Así que tú quieres… ayudarme… con el dinero de Linc? Su sonrisa se hace más amplia y se ríe con incredulidad.

 

_ Llámame cuando estés listo, Christian. Voy a dar orden en el banco para que te transfieran el dinero por la mañana. Se da media vuelta y regresa a su casa y yo tengo la mayor sonrisa de mierda en la cara.

 

Conduzco de regreso al apartamento de Elliot como en un sueño. Yo todavía no puedo creer lo que pasó con Elena. Esa fue una reacción jodidamente fuera de lo normal. No dudo por un momento que ella esté hablando en serio. Elena nunca me ha mentido. Es una de las cosas que la hacen especial, y yo confío en ella.

En el momento en que estoy de vuelta en el apartamento ya tengo el desarrollo de los detalles de un plan. Conozco desde hace mucho tiempo el tipo de empresa en la que estoy interesado y hace un par de días lo encontré. Es una pequeña empresa de telecomunicaciones. Su retorno de la inversión es lastimosamente pequeño y si continúan fallando, seguramente pasen a ser historia en seis meses, a menos que alguien, es decir yo, pueda darle la vuelta. Tienen una buena investigación y desarrollo, hasta un gran producto, pero sus ventas son lamentables. Eso me dice dos cosas: o bien la dirección no sabe que tienen un buen producto, o no saben lo que realmente se traen entre manos.

Voy a necesitar unos 175 mil dólares para comprar una participación de control. Ahora que Elena me va a prestar los primeros 100 mil dólares, debería ser mucho más fácil conseguir un préstamo bancario para el resto. Este va a ser el truco. Tengo un caso de negocio grande y puede demostrar que P & L tiene un futuro rentable, pero los bancos van a fijarse en mi edad y en mi falta de experiencia dándome seguramente un buen tirón de orejas. A menos que pueda convencerlos de que su dinero estará a salvo. Lo que significa que la mayoría de los grandes bancos están descartados, porque son demasiados rígidos por su propia burocracia para moverse con rapidez y evaluar el tipo de riesgo que van a ver en mí. Pero hay un banco más pequeño que realiza un historial documentado de los riesgos. Tengo que admitir que tengo mis esperanzas puestas en ellos. Ese es el plan A. El plan B es quitarle la empresa al hijo de puta.

Me siento muy cansado después de mi largo viaje y la horrible lucha que he tenido con mis padres, pero cuando abro la puerta de la casa de Elliot, yo sé que habrá pocas posibilidades de conciliar el sueño. Una mujer, probablemente la rubia del bar, se encuentra en pleno proceso muy ruidoso de  pasión. Elliot no está mucho más tranquilo. Mierda. Él va a estar despierto toda la noche, si lo sabré yo, es lo que yo hago. Tengo que decir, que escuchar la vida amorosa de Elliot desde tan cerca no me hace absolutamente nada de gracia.

Al final me decido a ir a correr. Tal vez si yo puedo correr hasta el agotamiento estaré tan jodidamente exhausto como para escuchar los jodidos ruidos de mierda de Elliot y la Srta. Cabellos Rubios.

Después de dos horas de golpear las calles de Seattle finalmente regreso al apartamento. Estoy tranquilo. Gracias, ¡mierda! Me despojo de mi kit sudoroso y me dirijo a la ducha. Mi cuerpo está dolorido por el cansancio, pero mi cerebro todavía está galopando a toda máquina. Espero que una ducha me ayude a relajarme, a pesar de que las probabilidades no son nada buenas.

La ducha está tibia, así que no permanezco tanto tiempo como me hubiera gustado. Agarro una de las toallas de Elliot y la enrollo alrededor de mi cintura. Estoy aliviado de que su ama de llaves mantenga todo tan fresco y limpio, no es el estilo habitual de Elliot, en absoluto. Me siento un poco más relajado así que hay una posibilidad de dormir, pero cuando me paseo de vuelta a la sala de estar, me detengo en seco. La rubia está de pie allí mirándome fijamente, su expresión no deja duda en cuanto a sus pensamientos, incluso si no fuera por el hecho de que ella está jodidamente desnuda.

 

_ Mmm, dice, sin dejar de mirar. ¡Hermanos! ¡Eso es caliente! Pero me temo que tu hermano no parece tener mucho aguante. Me preguntaba si tienen eso en común,  te ves… muy tentador.

 

Ella camina hacia mí y por un segundo me quedo congelado en el sitio. Pero cuando ella se acerca casi hasta tocarme yo automáticamente doy un paso hacia atrás.

 

_ No me toques, le digo, la advertencia es evidente en mi voz.

 

_ No seas tímido hermanito, me dice ella. Elliot dijo que eres tímido con las mujeres. Yo te puedo ayudar con eso.

 

¡Jodido Elliot!

 

_ Vamos a jugar, dice mientras se masajea los pechos con las manos. Puedes tocarlos si lo deseas.

Ella da un paso hacia mí.

 

_ ¿Qué parte de NO, no has entendido: la N o la O?

 

Le regalo mi mirada pétrea y noto como su confianza se desmorona.

 

_ Oh, bueno, vete a la mierda, señor encantador, dice ella, enfadada. Supongo que Elliot tenía razón cuando dijo que probablemente eras gay. No hay necesidad de ser tan jodidamente desagradable. Y con eso se retira a la habitación. Gracias, ¡mierda!

 

No consigo dormir durante más de un par de horas, así que estoy despierto muy temprano a la mañana siguiente. Demasiado pronto después de que ayer, tuve el acompañamiento del coro priápico de mi hermano y su enamorada que fueron difíciles de ignorar. Me visto rápidamente con mi traje oscuro y camisa blanca. No están demasiados arrugados después de estar en mi maleta. Me pongo a buscar una corbata y finalmente encuentro una de color gris plata que Mía me regaló por mi último cumpleaños. Ella dijo que me la compró porque coincide con el color de mis ojos. Mi hermana pequeña puede ser muy dulce a veces, otras veces puede ser peor que un grano en el culo. Mi teléfono suena y un mensaje de Elena aparece en la pantalla.

 

* El dinero está su cuenta. Me lo debes. *

 

Compruebo en línea si es cierto, en realidad no dudo de que el dinero esté ahí. Pero al ver todo ese dinero en mi cuenta siento un   temblor de mierda.

Luego consigo una reunión con el gerente de nuevos negocios en la otra orilla. La primera cita que puedo conseguir es a las 9.45am, así que tengo tiempo de sobra. Yo hurgo en la nevera de Elliot y encuentro algo de fruta y yogur. No me gusta mucho lo de cocinar pero todavía tengo hambre, así que decido tostar una rebanada de pan, mientras hojeo el diario de finanzas. El precio de la tierra agrícola y el oro se han disparado, pero no hay ninguna noticia de que esto vaya a afectar  lo que me interesa en la actualidad.

Finalmente, alrededor de las 8:00am, Elliot abandona su habitación, se le ve que está jodidamente satisfecho de sí mismo, o simplemente que ha follado bastante bien. Por lo general, eso  significa la misma cosa para  él.

_ ¡Wow! Te has perdido la oportunidad de pasar una  gran noche celestial, hermanito.  Entonces, ¿qué hiciste anoche? ¿Qué color llevas de camisa? Ah, se me olvidaba, sólo vistes de blanco. ¿Has comido algo?,  yo realmente estoy lleno.

 

_ Buenos días, Elliot, dormí lastimosamente gracias a ti. Pero sí, he encontrado algo de comida, gracias.

 

Él me sonríe.

 

_ ¿Así que Julie no era tu tipo, entonces? Ni me molestó en contestar.

 

_ ¿Cuál es tu tipo?

 

_ No es tu jodido asunto, Elliot.

 

_ Uhhh…mi hermanito iceberg, sólo preguntaba. En caso de necesitar algún tipo de ayuda y asesoramiento sobre este tema, el Dr. Amor está abierto a todas horas, 24/7.

 

Es difícil permanecer enojado con Elliot, pero a veces él parece pequeño, a pesar de que él es mayor que yo.

 

_ ¿Dónde está la susodicha Julie?

 

_ Durmiendo, tuvo una noche muy enredada y turbulenta,  dice, levantando una ceja.

 

Realmente hubiera deseado no haberle preguntado nada.

 

Me decido a salir, a pesar de que es demasiado pronto para ir al banco. Me vendría bien un café tranquilo y, la verdad, es que no puedo hacer frente a sentarme en el apartamento de Elliot tratando de mantener una pequeña charla con la rubia. Voy a tener que buscarme algo para mí,  mi propio lugar. Sé que la convivencia con Elliot simplemente no va a funcionar.

 

Compro el periódico local y miro los anuncios de los apartamentos para alquilar mientras bebo un café americano con leche descremada. La camarera es irritante, revolotea constantemente alrededor mí ofreciéndose como si fuera una mercancía. ¿Qué pasa con ella? ¿Por qué no puede dejarme en paz de una jodida vez y se va a molestar a otro cliente? Le lanzo una furiosa mirada y ella retrocede.

Llego a mi cita un par de minutos antes. El Director del departamento de nuevos negocios envía a su asistente para que me lleve a su despacho. Al entrar me doy cuenta que su mandíbula golpea el suelo cuando me ve, supongo que soy un poco más joven de lo que esperaba.

Entra en el juego, Grey. Tú puedes hacer esto. Respiro hondo y entro en su oficina hasta ponerme enfrente de él.

Es un hombre de unos cincuenta años con el pelo canoso,  agudos ojos azules, se pone de pie para darme la mano. Puedo ver que está sorprendido, al igual que su aburrido ayudante, pero lo disimula bastante bien.

 

_ Sr. Grey, por favor, tome asiento. ¿Cómo puedo ayudarle?

 

Le cuento mi plan, mis necesidades de capital, mis bienes y la  estrategia inmediata. Hace preguntas afiladas e incisivas que respondo fácilmente. Puedo ver que está impresionado, pero ¿será eso suficiente? Joder, necesito el dinero de su banco para hacer este trabajo. Odio esta sensación de estar a merced de los acontecimientos más allá de mi control.

 

_ Bueno, Sr. Grey, es una propuesta muy interesante. Muy interesante. El retorno de la inversión se ve fuerte y puedo ver que usted ha meditado mucho todas las opciones. Mi preocupación, sin embargo, son de dos tipos: su falta de experiencia en los negocios, y su falta de antecedentes. Esto lo pone en una categoría de alto riesgo para nuestro banco.

 

_ Estoy al tanto de eso, Sr. Wilson, pero he demostrado que el riesgo es de hecho, insignificante. Los beneficios potenciales, sin embargo, son buenos.  Lo veo pelear con una pequeña sonrisa.

 

_ Bueno,  Sr. Grey, si alguien puede sacar esto adelante, yo diría que puede ser usted. Voy a tener el papeleo preparado,  si pudiera volver esta tarde a firmar,  diría que dejaríamos cerrado el negocio.

 

_ Gracias, Sr. Wilson. Una inversión inteligente.

 

Y soy tan feliz cuando salgo de ese banco. No recuerdo un sentimiento así desde… bueno, en realidad desde… nunca. Primera etapa superada. La segunda etapa es comprarme una jodida empresa.

 

~~~~

Leave a comment

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Note: HTML is allowed. Your email address will never be published.

Comments Feed

%d bloggers like this: